Reina Sofía
- 30 dic 2019
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Dicen por ahí que desde su trono de cuna gobierna nuestras vidas.
Dicen que, en su afán de conquista, intenta imponer su propia lengua, a la manera de uno de esos imperios que estudiamos en la escuela y en la universidad.
Dicen que es una niña de carácter, que sabe lo que quiere y hace todo por conseguirlo.
Dicen que no acepta voluntades ajenas, ni sometimiento a consignas que no se ajusten a sus gustos y deseos.
Dicen que tiene escuela en estos tópicos: las mujeres de su núcleo familiar (madre y hermana).
Dicen que sus padres son débiles, que se dejan dominar por sus encantos.
Dicen muchas cosas... Que tal vez sean ciertas.
Pero yo, que a cada gesto suyo, a cada sílaba, a cada beso, a cada sonrisa, respondo obedientemente, con una alegría que no sabía que podía sentir, digo que es una niña feliz, sana, alegre, amorosa... Digo que me hace inmensamente feliz y llena mis días de luz y amor; y que vivo cada uno de sus pequeños logros como una inmensa victoria que me colma de satisfacción. Y digo también que las mujeres con carácter somos grandes sobrevivientes, que tenemos capacidad de resistir y de resilencia. Y pienso que eso no es poco. Que esa fortaleza muchas veces nos salva. Y, en el caso de Sofi, esa fuerza puede significar mucho a futuro.
Les deseo de todo corazón que encuentren en sus vidas un ser como Sofi que domine sus corazones.
No hay estado más feliz que el amor.
Buen 2020!!!!
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